Fisura anal

Anal Fissure: Symptoms, Causes, and Treatment

Una fisura anal, fisura en Ano o fisura rectal es una rotura o desgarro en la piel del canal anal. Las fisuras anales pueden notarse por un sangrado anal de color rojo brillante en el papel higiénico y la ropa interior, o a veces en el inodoro. Si son agudas, pueden causar dolor después de la defecación, pero en el caso de las fisuras crónicas, la intensidad del dolor suele ser menor. Las fisuras anales suelen extenderse desde el orificio anal y suelen localizarse en la parte posterior de la línea media, probablemente debido a la naturaleza relativamente poco resistente y a la escasa perfusión de la pared anal en esa localización. La profundidad de la fisura puede ser superficial o a veces hasta el músculo del esfínter subyacente.

Una fisura anal es un pequeño desgarro en el tejido fino y húmedo (mucosa) que recubre el ano. Una fisura anal puede producirse cuando se expulsan heces duras o grandes durante la defecación. Las fisuras anales suelen provocar dolor y sangrado al defecar. También puede experimentar espasmos en el anillo muscular del final del ano (esfínter anal).

Las fisuras anales son muy frecuentes en los niños pequeños, pero pueden afectar a personas de cualquier edad. La mayoría de las fisuras anales mejoran con tratamientos sencillos, como el aumento de la ingesta de fibra o los baños de asiento. Algunas personas con fisuras anales pueden necesitar medicación o, en ocasiones, cirugía.

Causas de la fisura anal

La mayoría de las fisuras anales son causadas por el estiramiento de la mucosa anal más allá de su capacidad.

Las fisuras anales superficiales o poco profundas se parecen mucho a un corte de papel, y pueden ser difíciles de detectar en una inspección visual, por lo general se autocura en un par de semanas. Sin embargo, algunas fisuras anales se vuelven crónicas y profundas y no se curan. La causa más común de que no cicatricen es el espasmo del músculo del esfínter anal interno, que provoca una alteración del suministro de sangre a la mucosa anal. El resultado es una úlcera que no cicatriza y que puede infectarse con bacterias fecales. En los adultos, las fisuras pueden estar causadas por el estreñimiento, la evacuación de heces grandes y duras o la diarrea prolongada. En los adultos mayores, las fisuras anales pueden estar causadas por la disminución del flujo sanguíneo en la zona. Cuando las fisuras se encuentran lateralmente, deben considerarse como causas la tuberculosis, los abscesos ocultos, los infiltrados leucémicos, el carcinoma, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) o la enfermedad inflamatoria intestinal. Algunas infecciones de transmisión sexual pueden favorecer la ruptura del tejido que da lugar a una fisura. Algunos ejemplos de infecciones de transmisión sexual que pueden afectar a la zona anorrectal son la sífilis, el herpes, la clamidia y el virus del papiloma humano.

Las causas más comunes de la fisura anal son:

  • Hacer heces grandes o duras
  • Estreñimiento y esfuerzo durante la defecación
  • Diarrea crónica
  • Inflamación de la zona anorrectal, causada por la enfermedad de Crohn u otra enfermedad inflamatoria del intestino
  • Parto de niños
  • Traumatismos del parto en mujeres
  • Actividades sexuales
  • Enfermedad de Crohn
  • Colitis ulcerosa
  • Disposición a ir al baño en niños pequeños

Las causas menos comunes de las fisuras anales incluyen:

  • Cáncer anal
  • VIH
  • Tuberculosis
  • Sífilis
  • Herpes

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar una fisura anal son:

  • Infancia. Muchos bebés experimentan una fisura anal durante su primer año de vida; los expertos no están seguros de por qué.
  • Envejecimiento. Los adultos mayores pueden desarrollar una fisura anal en parte debido a una circulación más lenta, lo que resulta en una disminución del flujo sanguíneo a la zona rectal.
  • Los bebés pueden sufrir una fisura anal durante el primer año de vida.
  • Estreñimiento. El esfuerzo durante la defecación y la evacuación de heces duras aumentan el riesgo de desgarro.
  • Las personas mayores pueden desarrollar una fisura anal en parte debido a una circulación más lenta, lo que provoca una disminución del flujo sanguíneo en la zona rectal.
  • Parto. Las fisuras anales son más comunes en las mujeres después de dar a luz.
  • Por lo tanto, es importante que las mujeres tengan un buen control de su salud.
  • Enfermedad de Crohn. Esta enfermedad inflamatoria del intestino provoca una inflamación crónica del tracto intestinal, lo que puede hacer que el revestimiento del canal anal sea más vulnerable a los desgarros.
  • Las fisuras anales son más frecuentes en las mujeres después del parto.
  • Las relaciones sexuales anales.

Las fisuras anales son comunes durante la infancia. Los adultos mayores también son propensos a las fisuras anales debido a la disminución del flujo sanguíneo en la zona anorrectal. Durante y después del parto, las mujeres corren el riesgo de sufrir fisuras anales debido al esfuerzo que realizan durante el mismo.

Las personas que padecen Enfermedad de Intestino (IBD), como la enfermedad de Crohn, también tienen un mayor riesgo de desarrollar fisuras anales. La inflamación que se produce en el revestimiento intestinal hace que el tejido que rodea el ano sea más propenso a desgarrarse. Las personas que sufren estreñimiento con frecuencia también tienen un mayor riesgo de sufrir fisuras anales. El esfuerzo y la evacuación de heces grandes y duras son las causas más comunes de las fisuras anales.

Síntomas de la fisura anal

Las personas con fisuras anales casi siempre experimentan dolor anal que empeora con las deposiciones. El dolor que sigue a la defecación puede ser breve o duradero; sin embargo, el dolor suele remitir entre las defecaciones. El dolor puede ser tan intenso que los pacientes no quieren defecar, lo que provoca estreñimiento e incluso impactación fecal. Además, el estreñimiento puede dar lugar a la evacuación de heces más grandes y duras que causan un mayor traumatismo y empeoran la fisura. El dolor también puede afectar a la micción provocando molestias al orinar (disuria), micción frecuente o imposibilidad de orinar. Pueden producirse sangrados en pequeñas cantidades, picazón (prurito ani) y una secreción maloliente debido a la descarga de pus de la fisura. Como se ha mencionado anteriormente, las fisuras anales suelen sangrar en los bebés.

Diagnóstico de la fisura anal

Si es posible, el médico realizará un examen rectal digital, que consiste en introducir un dedo enguantado en el canal anal, o utilizar un tubo corto con luz (anoscopio) para inspeccionar el canal anal. Sin embargo, si esto es demasiado doloroso para ti, tu médico puede diagnosticar una fisura anal sólo por observación.

Una fisura anal aguda tiene el aspecto de un desgarro reciente, algo así como un corte de papel. Una fisura anal crónica probablemente tenga el desgarro, así como dos bultos o etiquetas de piel separados, uno interno (pila centinela) y otro externo (papila hipertrofiada).

La localización de la fisura ofrece pistas sobre su causa. Una fisura que se produce en el lateral del orificio anal, en lugar de en la parte posterior o frontal, es más probable que sea un signo de otro trastorno, como la enfermedad de Crohn. Su médico puede recomendar más pruebas si cree que tiene una enfermedad subyacente:

  • Sigmoidoscopia flexible. Su médico introducirá un tubo fino y flexible con un vídeo diminuto en la parte inferior del colon. Esta prueba puede realizarse si tiene menos de 50 años y no tiene factores de riesgo de enfermedades intestinales o de cáncer de colon.
  • Las pruebas de detección de cáncer de colon se realizan en el laboratorio.
  • Colonoscopia. Su médico le introducirá un tubo flexible en el recto para inspeccionar todo el colon. Esta prueba puede realizarse si es mayor de 50 años o tiene factores de riesgo de cáncer de colon, signos de otras enfermedades u otros síntomas como dolor abdominal o diarrea.

Un médico puede diagnosticar una fisura anal basándose en sus síntomas y en un examen físico. El examen puede incluir:

  • Mirar la fisura separando suavemente las nalgas.
  • Un examen rectal digital. El médico introduce un dedo enguantado en el canal anal.
  • Anoscopia. Consiste en utilizar un catalejo corto e iluminado para ver el interior del canal anal.
  • Las pruebas de detección del cáncer de próstata.

El médico puede esperar hasta que la fisura haya empezado a sanar antes de hacer un examen rectal o una anoscopia. Si es necesario realizar un examen de inmediato, se pueden utilizar medicamentos para adormecer la zona.

Durante el examen, el médico también puede averiguar si otra condición puede estar causando la fisura. Tener varias fisuras o tener una o más en una zona del ano donde normalmente no se producen fisuras puede ser un signo de un problema más grave, como una enfermedad inflamatoria intestinal o un sistema inmunitario debilitado.

Tratamiento de las fisuras anales

Las fisuras anales suelen curarse en pocas semanas si se toman medidas para mantener las heces blandas, como aumentar la ingesta de fibra y líquidos. Sumergirse en agua tibia de 10 a 20 minutos varias veces al día, sobre todo después de defecar, puede ayudar a relajar el esfínter y favorecer la curación.

Si los síntomas persisten, es probable que necesite más tratamiento.

Tratamientos no quirúrgicos

Los tratamientos no quirúrgicos se recomiendan inicialmente para las fisuras anales agudas y crónicas. Estos incluyen la nitroglicerina tópica o los bloqueadores de los canales de calcio (por ejemplo, diltiazem), o la inyección de toxina botulínica en el esfínter anal.

Otras medidas son los baños de asiento calientes, los anestésicos tópicos, la dieta rica en fibra y los ablandadores de heces.

Su médico puede recomendar:

  • Nitroglicerina aplicada externamente (Rectiv), para ayudar a aumentar el flujo sanguíneo a la fisura y promover la curación y para ayudar a relajar el esfínter anal. La nitroglicerina suele considerarse el tratamiento médico de elección cuando fallan otras medidas conservadoras. Los efectos secundarios pueden incluir el dolor de cabeza, que puede ser grave.
  • Los efectos de la nitroglicerina son muy graves.
  • Cremas anestésicas tópicas, como el clorhidrato de lidocaína (Xilocaína), pueden ser útiles para aliviar el dolor.
  • Inyección de toxina botulínica de tipo A (Botox), para paralizar el músculo del esfínter anal y relajar los espasmos.
  • Por lo tanto, la inyección de Botox puede ser útil para aliviar el dolor.
  • Medicamentos para la presión arterial, como la nifedipina oral (Procardia) o el diltiazem (Cardizem) pueden ayudar a relajar el esfínter anal. Estos medicamentos pueden tomarse por vía oral o aplicarse externamente y pueden utilizarse cuando la nitroglicerina no es eficaz o causa efectos secundarios significativos.
  • La nitroglicerina es un fármaco que se utiliza para tratar la presión arterial.

Cirugía

Si tiene una fisura anal crónica que es resistente a otros tratamientos, o si sus síntomas son graves, su médico puede recomendar la cirugía. Los médicos suelen realizar un procedimiento llamado esfinterotomía lateral interna (LIS), que consiste en cortar una pequeña porción del músculo del esfínter anal para reducir el espasmo y el dolor, y promover la curación. Los estudios han demostrado que, en el caso de la fisura crónica, la cirugía es mucho más eficaz que cualquier tratamiento médico. Sin embargo, la cirugía tiene un pequeño riesgo de provocar incontinencia.

Los procedimientos quirúrgicos suelen reservarse para las personas con fisura anal que han probado la terapia médica durante al menos uno o tres meses y no se han curado. No es la primera opción de tratamiento.

La principal preocupación de la cirugía es el desarrollo de la incontinencia anal. La incontinencia anal puede incluir la incapacidad de controlar los gases, la suciedad fecal leve o la pérdida de heces sólidas. Hasta el 45% de los pacientes pueden sufrir algún grado de incontinencia durante el periodo de recuperación quirúrgica inmediata. Sin embargo, la incontinencia rara vez es permanente y suele ser leve. El riesgo debe discutirse con el cirujano.

El tratamiento quirúrgico, bajo anestesia general, es el estiramiento anal (operación de Lord) o la esfinterotomía lateral, en la que se incide en el músculo del esfínter anal interno. Ambas operaciones tienen como objetivo disminuir el espasmo del esfínter y, por tanto, restablecer el suministro normal de sangre a la mucosa anal. Las operaciones quirúrgicas requieren anestesia general y pueden ser dolorosas en el postoperatorio. El estiramiento anal también se asocia a la incontinencia anal en una pequeña proporción de casos, por lo que la esfinterotomía es la operación de elección.

Prevención de la fisura anal

En el caso de los adultos, lo siguiente puede ayudar a prevenir las fisuras anales:

  • Evitar el esfuerzo al defecar. Esto incluye el tratamiento y la prevención del estreñimiento mediante el consumo de alimentos ricos en fibra dietética, el consumo de suficiente agua, el uso ocasional de un ablandador de heces y la evitación de agentes estreñidores. Del mismo modo, el tratamiento rápido de la diarrea puede reducir el esfuerzo anal.
  • Higiene anal cuidadosa después de la defecación, incluyendo el uso de papel higiénico suave y la limpieza con agua, además del uso de toallitas sanitarias.
  • En casos de fisura preexistente o sospechada, uso de una pomada lubricante (Es importante tener en cuenta que pomada para hemorroides está contraindicada porque constriñe los pequeños vasos sanguíneos, por lo que provoca una disminución del flujo sanguíneo, lo que impide la curación).
  • Mantener la zona anal seca
  • Limpiar la zona anal suavemente con jabón suave y agua tibia
  • Evitar el estreñimiento bebiendo mucho líquido, comiendo alimentos fibrosos y haciendo ejercicio regularmente
  • Tratar la diarrea inmediatamente
  • Cambiar los pañales con frecuencia (en el caso de los bebés)

En los bebés, el cambio frecuente de pañales puede prevenir la fisura anal. Como el estreñimiento puede ser una de las causas, es beneficioso asegurarse de que el lactante toma suficientes líquidos (es decir, leche materna, proporciones adecuadas al mezclar fórmulas). En los bebés, una vez que se ha producido una fisura anal, suele bastar con abordar las causas subyacentes para garantizar la curación.

Leave a Comment